El Directorio Ejecutivo del Banco Mundial aprobó hoy dos préstamos por un total
de US$300 millones en apoyo a reformas dirigidas a mejorar los resultados en los
sectores sociales – mayormente la protección social, educación y salud-, así
como la calidad y eficiencia del gasto público, al tiempo que es mitigado el
impacto de la recesión global en las finanzas públicas de la República
Dominicana.
“Estas operaciones contribuirán con los esfuerzos del Gobierno de reactivar la
economía al ayudar a cubrir la brecha fiscal de este año y aumentar la inversión
pública, acorde con lo establecido en el presupuesto aprobado por el Congreso
Nacional,” dijo Vicente Bengoa, Secretario de Estado de Hacienda de la República
Dominicana.
Los Préstamos Política de Desarrollo del Sector Social y Finanzas Públicas y
Política de Desarrollo de Ejecución y Rendición de Cuentas de los Sectores
Sociales, son parte de la Alianza Estratégica del Banco Mundial con el país para
el período 2010-2013 y apoyarán las reformas del Gobierno dominicano en tres
aéreas principales de políticas, a saber: calidad y eficiencia del gasto
público, sostenibilidad fiscal y protección social.
“Los proyectos servirán de apoyo a la reducción de la vulnerabilidad del país
ante los choques futuros a través de la disminución de los subsidios
ineficientes, la recuperación de los costos del sector energético y las mejoras
en la administración tributaria y en los impuestos impositivos,” dijo Yvonne
Tsikata, Directora del Banco Mundial para el Caribe. “Además estos proyectos
proveerán a las familias pobres un mejor acceso a la educación, salud, y
nutrición al tiempo que aumentan los resultados, la transparencia y la rendición
de cuentas dentro del gasto social,” añadió.
El Primer Préstamo de Política de Desarrollo de Ejecución y Rendición de Cuentas
de los Sectores Sociales, apoyará las siguientes actividades:
(a) El rediseño del programa de transferencias condicionadas Solidaridad, para
mejorar su enfoque en salud y educación, beneficiando a los ciudadanos más
pobres.
(b) Las mejoras de la administración presupuestaria para apoyar el nuevo
programa Solidaridad.
(c) El apoyo a la introducción gradual del presupuesto basado en desempeño en
los sectores sociales que apoyen mejores tomas de decisiones, incluyendo
flexibilidad gerencial, transparencia y rendición de cuentas.
(d) La actualización del Sistema Integrado de Gestión Financiera (SIGEF) para
proveer acceso público a información amplia y oportuna sobre el presupuesto.
El Préstamo para Política de Desarrollo del Sector Social y Finanzas Públicas
apoyará una serie de reformas institucionales y resultados específicos, entre
los cuales se encuentran:
(a) Actualizar el instrumento dominicano de focalización (Sistema Único de
Beneficiarios, SIUBEN), para mejorar la focalización del gasto social
beneficiando a los más pobres.
(b) Ajustar los subsidios de electricidad de manera que estén basados en el
SIUBEN y no en las zonas geográficas.
(c) Disminuir la carga fiscal para cubrir el déficit del sector eléctrico.
(d) Revisar las exenciones de impuestos y mejorar la administración tributaria
y la sostenibilidad fiscal.
“Estas nuevas operaciones tienen como objetivo apoyar una serie de reformas muy
necesarias para promover mayores niveles de competitividad, fomentar una
administración pública basa en resultados y proteger a los más necesitados
durante esta crisis internacional,” dijo Roby Senderowitsch, Representante del
Banco Mundial en la República Dominicana. “Es urgente para el país preservar el
capital humano de los pobres especialmente a través de la protección de la
educación, de los servicios primarios de salud y del programa Solidaridad, el
cual ya da cobertura a dos millones de personas,” añadió.
Los dos préstamos de US$150 millones cada uno serán desembolsados directamente
al presupuesto nacional en una sola partida. Los préstamos son de margen fijo
con un período de amortización de 23 años, incluido un período de gracia de 12.5
años.